Empezar con un poco de historia sobre la especialidad desconocida para muchos y familiar para otros, aclara la pregunta que tiene su significado en el mismo nombre.   El término surgió en Alemania en el año de 1958 y nació de los conceptos de la terapia Neural.  Médicos  que practicaban la terapia, hoy muy reconocida, empezaron  a evidenciar cómo gran parte de las enfermedades  de difícil manejo y a las que no se les encontraba solución, eran resueltas cuando se retiraban las irritaciones de la boca llamados focos o campos de interferencia. De ahí el término Neurofocal .

Dentro de los campos de interferencia más frecuentes se pueden mencionar cordales incluidas (no todas), raíces abandonadas, metales en la boca como amalgamas de plata, titanio de los implantes, oro, cromo cobalto, níquel, etc., con un comportamiento eléctrico que la gente desconoce y que puede afectar considerablemente la salud. Tratamientos de conductos que a veces no se pueden realizar, quistes, abscesos.

Enfermedades como artritis, cistitis, dolores neurales, dolores frecuentes de cabeza, infertilidad, alergias en piel, entre otros, pueden estar relacionadas con la boca. Desde hace muchos años se  han venido corroborando estas asociaciones al crear unos mapas de correlación entre  dientes y órganos.

 ¿Cómo se puede contemplar la boca aislada del cuerpo si el organismo está interconectado?

La tendencia actual de la odontología está cada vez más  centrada en la estética.  Se habla de diseños de sonrisa, blanqueamientos, uso creciente de implantes en titanio para resolver problemas estéticos,  tratamientos de conductos profilácticos, uso de metales en boca. Aunque no está demás  la preocupación por la apariencia, el problema radica en que la mayoría de las propuestas, terminan alejándose  de la salud integral  del paciente.

 ¿Para qué tener una linda sonrisa mediante un tratamiento artesanal, si detrás se esconde un sufrimiento, un  riesgo de la calidad de vida?

Cuando después de un tratamiento odontológico un paciente padece de un dolor o una manifestación corporal  inusual, como una rodilla inflamada, una neuralgia, un problema de cadera, o cualquier otra patología,  lo primero que hace es  acudir al especialista. Ni el profesional ni el paciente hacen asociaciones por falta de información y comunicación de ambas partes.   Mientras tanto, el odontólogo, por supuesto, nunca se imagina que el tratamiento que  realizó  pudo ser la causa de dicho problema.

 Entonces, ¿qué se quiere lograr con la Odontología Neurofocal? Observar al paciente con  una visión más amplia y tratarlo como el ser integral que es. Buscar que los tratamientos se enfoquen en  el arte de  eliminar y reducir, desde la boca, la posibilidad de aparición de enfermedades. Ofrecer, no solo salud dental sino, también, salud general, con la intención  de mejorar la calidad de vida.

Dra. Yosette Osorio D.
Odontóloga  Universidad Nacional de Colombia
Presidente Asociación Colombiana de Odontología Neurofocal y medicina Biológica
Presidente vitalicio Asociación de Odontólogos Neurofocales de Colombia